Mi historia personal de pérdida, armadura y nuevos cimientos.
El derrumbe
Cuando creé el Plan Educativo Familiar, lo hice para darle base y orden a nuestra familia.
Y durante un tiempo funcionó.
Pero llegó el divorcio.
Y en medio de ese caos, murió mi papá en un accidente de tránsito.
Todo lo que había cimentado se vino abajo.
Sentí que no había estructura.
Que solo quedaba un vacío infinito.
Me puse una armadura.
La madre que todo lo puede, la que sostiene aunque por dentro se quiebre.
Pero esa armadura pronto se volvió insoportable.
Entre escombros
Entonces empecé a pedir ayuda.
A buscar redes, a abrir caminos nuevos.
Y descubrí algo que no había visto antes:
aunque muchas cosas se habían derrumbado, había cimientos profundos que seguían en pie.
Como esas construcciones incas que vi en Perú: piedras irregulares, encajadas a la perfección, que sobreviven a terremotos y siglos de historia.
Lo que se construyó encima puede caer… pero la base sigue sosteniendo.
Los verdaderos cimientos
Así descubrí que en mi propia vida también había bases sólidas:
- lo aprendido de la crianza respetuosa,
- la confianza sembrada en mis hijos,
- las raíces que, aunque invisibles, me daban fuerza.
Y entendí que no necesitaba una armadura, sino volver a lo profundo, a lo que de verdad sostiene.
Raíces y alas
Hoy, en esta nueva etapa, con una nueva familia y un nuevo país, quiero crear desde ahí:
- con raíces firmes que den estabilidad,
- y con alas ligeras que nos permitan abrir horizontes.
De esa unión nace la Bitácora de Vuelo Familiar.
Un mapa vivo para sostenernos sin aprisionarnos, para recordar que en lo cotidiano también puede habitar lo sagrado.
Ejercicio para tu vida 🌱
Quiero invitarte a un momento de reflexión:
- Recuerda una crisis que hayas vivido.
- Pregúntate:
- ¿Qué fue lo que realmente me sostuvo en ese momento?
- ¿Qué cimientos permanecieron cuando todo parecía derrumbarse?
- Escríbelo en tu cuaderno.
- Da gracias por esas raíces invisibles.
💫 Cuando reconocemos lo profundo que nos sostiene, ya no necesitamos armaduras pesadas. Podemos alzar vuelo con más confianza y ligereza.
Un nuevo rumbo
El 15 de octubre iniciaremos un Reto gratuito de 21 días inspirado en la Bitácora de Vuelo Familiar, para comenzar juntas este camino: reconocer raíces, soltar cargas, y abrir alas para la nueva etapa que la vida nos ofrece.
✨ Porque cuando una madre o un padre recuerda sus alas, toda la familia aprende también a volar.